Autor: Vivian Rivera, profesional de Maestrik


Para dar clases particulares a niños de primaria se necesitan maestros verdaderamente convencidos de su vocación y con un imperioso dominio del tema que lo convoca, además de ser una persona empática,  que al mismo tiempo pueda impartir  límites a sus estudiantes en beneficio de su aprendizaje.

Estos 10 consejos le ayudarán a realizar mejor su labor docente en un ámbito particular:

  1. Infórmese con anterioridad: antes de entrevistarse por primera vez con su estudiante, debe recoger información previa de sus padres u otros docentes sobre sus necesidades, en qué momento del aprendizaje está, cuáles son sus debilidades, sus habilidades y sus gustos, premisas para enfocar el objetivo de lo que debe enseñar.
  2. Genere lazos vinculares: desde el primer día procure generar un clima de empatía con su estudiante que a lo largo les permita a ambas partes tejer un vínculo afectivo.  El vínculo es importante porque sustenta el proceso de enseñanza-aprendizaje y permite consolidar confianza y seguridad.
  3. Haga un diagnóstico: es oportuno generar un diagnóstico para saber en qué proceso está el estudiante (falencias y habilidades), esto le permitirá como docente marcar un derrotero del trabajo a seguir para cubrir sus necesidades.
  4. Hagan acuerdos: en el primer encuentro que tenga con su estudiante es importante hacer acuerdos. Dejar claro los tiempos, la actitud que se debe tomar en la clase, pactar qué materiales está permitido usar, definir espacios libres de distractores, le ayudarán a llevar una clase más fluida. Un consejo infalible es dibujar los acuerdos, ponerlos en un lugar visible y retomarlos cuando sea necesario.
  5. Defina el estilo de aprendizaje: detectar si un estudiante aprende más desde lo auditivo, desde lo kinestésico o desde lo visual le ayudará  a ajustarse a la forma de  aprendizaje de su alumno. Esto catapultará las oportunidades del procesamiento de la información y por ende la comprensión de cada tema.
  6. Motive los procesos de metacognición: la metacognición es el proceso que el estudiante hace para reflexionar sobre la manera en que aprende, motívelo para que este aspecto se vuelva recurrente en su vida,  lo llevará a convertirse en un aprendiz más independiente.  Abra espacios para que  exprese sus comprensiones con sus propias palabras,  le hará sentir que es dueño de sus conocimientos.
  7. Planee clases divertidas: procure repartir el tiempo de la clase de manera que pueda llevar a cabo actividades de modo activo y pasivo, igualmente dese el permiso de proponerle al estudiante cambiar de espacio,  esto genera  periodos más prolongados de atención.  No debemos olvidar que el juego como estrategia de enseñanza permite que los estudiantes instauren aprendizajes significativos.
  8. Ponga en práctica la pedagogía de la escucha: abrir espacios de diálogo con los estudiantes para plantear conversaciones que salgan del contexto académico les permite expresar sus temores, pensamientos y deseos.  Al docente le permite ponerse en el tiempo del otro, recoger sus necesidades y  construir sobre ellas.
  9. Póngase metas a corto y largo plazo: en el proceso de apoyar a un estudiante en un ámbito particular, el docente debe optimizar los tiempos de su clase, por lo que es necesario ponerse metas a corto y largo plazo sobre los contenidos que quiere abarcar. Es importante socializar estas metas con el estudiante
  10. Terminar la clase con una reflexión: abrir un espacio de reflexión le posibilita al estudiante expresar cómo se sintió, qué le gustó y qué no, al docente por su parte  le permite hacer ajustes en su quehacer pedagógico.  El momento de la reflexión se debe aprovechar para que el alumno haga compromisos frente a su proceso de aprendizaje.

Espero que estos consejos les permitan llevar a cabo un acompañamiento efectivo a sus estudiantes y recuerden que lo importante es el ser antes que el saber.


Reserva aquí con Vivian Rivera de español, matemáticas.