Autor: Valentina Bejarano, profesional de Maestrik


Tener la capacidad de crear lazos comunicativos asertivamente no es tan complicado como quizás lo imaginas, sólo debes tener presente los comportamientos que permiten su efectividad. A través del presente artículo nos acercaremos a la definición de la Comunicación asertiva, su funcionalidad, las señales recurrentes que permiten errores en la interacción y por último te daré la fórmula clave para que puedas ponerla en práctica en tu diario vivir; así que, ¡Empecemos!

Dicho lo anterior, conceptualmente, la comunicación asertiva es una herramienta que favorece el diálogo entre los interlocutores puesto que el mensaje transmitido por el emisor llega al receptor sin ruido alguno, ¿suena fácil, verdad?

Debemos tener presente que comunicarnos de manera adecuada no depende solamente de las palabras que empleamos en la construcción oral de un argumento, idea u opinión en medio de la conversación; va más allá. Alcanzar una comunicación asertiva tiene como características: los gestos, la tonalidad de la voz y los movimientos corporales, en medio de la conversación.

El propósito de esta comunicación es crear una cohesión comunicativa entre las 3 características anteriormente mencionadas, y el mensaje verbal; para que los ruidos, entendidos como malas interpretaciones, no estén presentes en la interacción, y de esta manera los intercambios de ideas sean comprendidos con mensajes claros.

Ahora bien, ya teniendo claro en qué consiste la comunicación asertiva y su objetivo, es pertinente mencionar algunas señales que no son efectivas:

1. Contacto Visual: No observar a la persona con la que estás hablando es un fallo de comunicación porque tu mensaje es: desinterés en la conversación. Ocurre de igual forma con las miradas desafiantes; estas son implementadas como escudos de respuesta automática cuando no se está de acuerdo con la idea expuesta; sin embargo, en la mayoría de casos esta hace presencia de manera involuntaria, creando ruidos en el mensaje.

2. Kinésica: El cuerpo es el centro del ser humano, por ende no es necesario hablar para comunicarnos ya que las posturas y acciones corporales son el emisor del mensaje. Una señal de comunicación no asertiva que es muy usual es: estar cruzado de brazos en medio de un proceso de interacción debido a que esta acción se asocia con significados como: inseguridad, querer no ser el centro de atención; ansiedad por la situación; y enojo. Esta concepción suele estar acompañada de los puños cerrados de cada mano invitando a un encuentro conflictivo. Ahora, para ti ¿qué comunica este gesto corporal? Te invito a que nos compartas tu respuesta en los comentarios.

3. Paraverbal: Las tonalidades de voz están acompañadas de nuestro estado emocional. Somos sociables por naturaleza, por consiguiente las emociones hacen parte de nuestra cotidianidad, en la que la tonalidad en la que se habla nos hace comprender el estado de la persona; por ejemplo: alguien enojado suele subir su tono aunque el mensaje verbalmente no sea brusco o fuerte. El punto clave es crear una comunicación armoniosa entre el mensaje y la voz.

La base de una relación interpersonal sana en cualquier ámbito de la vida debe articular los pilares de la asertividad para que los procesos comunicativos sean claros. Para lograrlo, al momento de transmitir una idea, la interacción debe estar focalizada en los aspectos que detallo en la siguiente fórmula: 30% - comunicación verbal - + 35% - no verbal - +  35% - paraverbal - = 100 % de efectividad de la idea expresada.

Para finalizar, expresar un mensaje claro no es tarea fácil, porque recordar una y otra vez que todo comunica y que incluso el silencio también es una respuesta, cuesta un poco. Mi invitación es a que tomes consciencia de tus acciones mientras estás dialogando, de esta manera irás corrigiendo aquellos aspectos que tergiversan tu mensaje.


Reserva aquí con Valentina Bejarano tus clases de comunicación asertiva, expresión corporal, sociología, marketing digital, redacción y gramática, español.